Una respuesta al VIH
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Los estigmas y las condiciones de desigualdad social han provocado que algunos grupos sean más vulnerables a que se violen sus derechos; sea por sus condiciones de pobreza marginación, por ser minoría, por tener conductas y características diferentes a las valoradas socialmente, por tener una preferencia sexual diferente a la heterosexual, por la edad, por el género, por le etnia, etc., este fenómeno prevalece en la actualidad en los ámbitos regional, local, nacional e internacional, volviéndose una necesidad inmediata la difusión de los derechos entre todos los sectores más vulnerabilizados, entre ellos precisamente los jóvenes puesto que somos nosotros quienes podemos convertirnos en los principales promotores y defensores para la exigibilidad de los derechos humanos, de ahí que comencemos conociendo y haciendo válidos los propios en primer momento. Así la discriminación y el estigma nos pueden empujar a tener prácticas sexuales, relaciones de poder y situaciones de vida que nos pueden poner en constantes riesgos como lo es la adquisición del VIH, para protegernos mejor, es importante conocer nuestros derechos y nuestras responsabilidades como seres humanos y como ciudadanos de un país... (leer texto completo)
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¿Respeto es lo mismo que tolerancia?
TOLERANCIA: Es la capacidad de convivir de manera pacífica con formas de ser y de pensar que son diferentes a las propias, es una actitud de respeto hacia las opiniones o prácticas de los demás aunque sean contradictorias a las nuestras.
En el contexto de la diversidad sexual, respetar es valorar a las personas indistintamente de su preferencia sexual. Es un valor universal y un derecho que se ejerce y se exige. Implica reconocer los límites propios y ajenos para evitar la violencia, el estigma, la discriminación o cualquier trato que afecte la dignidad humana, el movimiento LGBTTH ejerce, ofrece y exige respeto.
EL RESPETO HACIA UNO MISMO: Inicia con aceptarnos como personas con una orientación sexual indistintamente cual sea ésta; pero va más allá de reconocerla y estar de acuerdo con ella, implica permitirnos vivir plenamente, hacer nuestros proyectos de vida con nuestra identidad como personas y desarrollar elementos para enfrentar los retos que la vida nos presenta.
Para lograr la auto aceptación es preciso trabajar contra las formas de opresión hacia nosotros como la discriminación, la invisibilidad social, el rechazo y la difusión de ideologías que consideran que las orientaciones sexuales no convencionales son una enfermedad, problema, pecado o una condición nociva.
EL VIH/sida Y LOS DERECHOS HUMANOS
Uno de los problemas más graves que se presentan con la epidemia del SIDA, es la discriminación por parte de distintos sectores de la sociedad en contra de las personas afectadas por el virus.
En el caso del SIDA, el problema de la discriminación se complica debido a que frecuentemente los afectados son personas a quien la sociedad ya marginaba con anterioridad con lo cual se agrava su condición de indefensión.
La discriminación constituye una violación a la dignidad y a los derechos fundamentales de las personas con VIH o que han desarrollado SIDA al negar, restringir o suspender los derechos que tiene todo ser humano, frustrando su acceso a la igualdad y la justicia social.
Los Derechos Humanos y el SIDA tienen diversos e importantes puntos de contacto. El principal se manifiesta en la discriminación que junto a la marginación y violación de derechos propicia y aumenta el riesgo de contraer el virus. La discriminación relacionada con el VIH/SIDA no es útil para promover la salud pública y sí, por el contrario, pone en peligro a la sociedad... (leer texto completo)
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¿LAS PERSONAS QUE SON HOMOSEXUALES TIENEN LOS MISMOS DERECHOS QUE LAS HETEROSEXUALES?
(Del libro Papá, Mamá soy Gay. Rinna Riesenfeld)
Por desgracia, todavía no del todo. Vivimos en una sociedad que sigue confundiendo la diferencia con deficiencia o con el “estar mal”. No se ha podido erradicar la ignorancia respecto a la homosexualidad ni las creencias de antaño de que una persona con esta orientación sexual tenía una enfermedad, era un delincuente, alguien sin moral ni escrúpulos que amenazaba a la sociedad. Hoy la ciencia ha determinado que las preferencias sexuales tienen poca relevancia a este respecto. Las conductas delictivas, las enfermedades mentales y los actos inmorales se pueden dar tanto en heterosexuales y bisexuales como en homosexuales. No hay un estilo de vida ni una “personalidad” homosexual. El que una persona se sienta atraída afectiva y eróticamente por otra de su mismo sexo, , no es una elección como decidir robar o no; no es un crimen y no daña a nadie; por consiguiente, no representa delito alguno. Sin embargo, todavía existe un trato desigual hacia las personas homosexuales.
La constitución otorga los mismos derechos y las mismas obligaciones a todos los ciudadanos por igual, sin importar su religión, sexo, raza o estrato social. Sin embargo, en la práctica no se aplica de la misma manera: las personas homosexuales tienen las mismas obligaciones más no siempre los mismos derechos... (leer texto completo)
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